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Dolor crónico muscular pectoral: Todo lo que debes saber

¿Sientes dolor de pecho? Calma, no necesariamente se trata de un problema cardíaco. Puede ser algo muscular. Justo de eso te hablaremos a continuación.

El pectoral es el gran músculo plano del pecho. Un dolor crónico en esta zona puede afectar incluso el hombro, los brazos y hasta los codos. Por fortuna, es posible tratarlo.

El área pectoral

En el pecho se encuentran dos músculos llamados pectorales mayor y menor. Por su posición, están relacionados con los hombros, el esternón, el tórax y las costillas.

Una de sus funciones es ayudar a rotar y flexionar el hombro, así como a elevar las costillas para el proceso de respiración.

Justo por el gran papel que desempeña en el movimiento de los hombros, esta zona te permite hacer cosas tan cotidianas como girar el volante al manejar, acomodar objetos en un estante alto, al nadar o incluso al hacer un saque con una raqueta.

Zonas de dolor

Debido por la relación que guarda con otros órganos, un dolor crónico muscular en la zona pectoral puede presentarse de diversas formas:

  • Dolor local en el pecho: Ocurre cuando el pectoral mayor está tenso y se intensifica al oprimir el tejido afectado.
  • Puntos gatillo: Se les llama así a los nódulos que se localizan en el músculo y causan dolor al ser tocados. En este caso, afectaría al hombro, al codo y hasta el antebrazo.
  • Dificultad para mover el brazo: En actividades cotidianas, un dolor crónico en esta área puede afectar estos movimientos.
  • Dolor en cualquier órgano o tejido en el tórax: Pueden ser los pulmones, el esófago, los músculos, las costillas, los tendones, nervios o incluso el corazón. El dolor también puede venir desde el cuello, el abdomen y la espalda.
  • Otros síntomas: Se refiere al dolor causado por la sensación de que los alimentos vuelven a la boca, problemas para tragar, al respirar muy profundo, cargar algún objeto pesado o incluso al toser.

¿A qué podría deberse?

Aunque existen causas digestivas, pulmonares y por supuesto cardiacas, vamos a centrarnos en las de tipo muscular y óseo, las cuales serían:

  • Mala postura: Si la cabeza está hacia adelante por periodos prolongados, podría ocasionar una retracción del pectoral menor, lo cual incrementaría la tensión en un nervio llamado subescapular.
  • Malos hábitos: Algunos de ellos son cuando se carga una mochila y las correas son muy tensas, al utilizar muletas de un modo incorrecto o excesivo, usar un sujetador muy apretado o incluso cargar el bolso siempre de un mismo lado.
  • Distensión de los músculos y tendones entre las costillas.
  • Costocondritis: Ocurre cuando el cartílago de la caja torácica, especialmente el que une las costillas al esternón, se inflama y produce dolor.
  • Dolores musculares: Los síndromes de dolor crónico, como la fibromialgia, pueden producir un dolor de pecho persistente relacionado con los músculos.
  • Lesión en las costillas: Una costilla rota o con hematomas puede ocasionar dolor de pecho.

Las alternativas

  • Haz una pausa en tus actividades y realiza algunos estiramientos para alargar los músculos del pecho. Por ejemplo, puedes estirar los brazos y colocarlos hacia atrás sujetando las manos.
  • Sujeta el músculo entre el pulgar y el índice y busca los puntos dolorosos para luego hacer un poco de presión. Repite unas 20 veces.
  • Terapia respiratoria. Puede ayudar a flexibilizar el tórax y así evitar las restricciones musculares del pectoral menor.
  • Compresas calientes. Pueden ayudar a aliviar el dolor, al reducir la inflamación en la zona. Una alternativa es la compresa Backheat Standard. Además de ligera y práctica, tiene un material resistente y diseñado anatómicamente.

Cuida tu cuerpo

Recuerda que en este texto nos enfocamos más en lo relacionado con dolores crónicos en el área del pecho, pero de tipo muscular. Para todo lo que tiene que ver con una molestia cardíaca, es vital acudir con un médico que te oriente.

Como pudiste ver, los dolores musculares en el área pectoral pueden causarte molestias en otras partes del cuerpo. Pero por fortuna, y con la asesoría profesional adecuada, puede tratarse.

Mereces vivir en plenitud e informarte es el mejor comienzo de todos. ¡A cuidarte mucho!

 

Lara M. Castillo

Editora, Redactora, Guionista y Periodista Digital enfocada en temas de Vida y Estilo, Tendencias, Inclusuión, Salud y Bienestar.