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Dolor Crónico de Mano: ¿Cómo lidiar con esta incómoda dolencia?

Al girar la llave de una puerta, ¿sientes dolor en las manos? ¿Y qué tal cuando sujetas una taza de café o al cargar una bolsa de supermercado? Es momento de hablar sobre el dolor crónico en esta zona.

Las manos son algunas de las partes más expuestas del cuerpo humano.

Solemos utilizarlas tanto en el trabajo como en casa y la vida personal en general. De ahí que puedan resultar afectadas por algún golpe, cortadura, herida o quemadura.

Señales de que podría haber un problema

Las manos pueden experimentar ciertas dolencias temporales por actividades tan comunes como abrir la tapa de algún frasco, machucarse con la puerta o cargar un objeto pesado.

Sin embargo, existen otra clase de síntomas que podrían indicar algo más serio. En las manos, algunas de estas señales son:

  1. Dolor intermitente o leve (incluso solo durante la mañana, cuando la articulación está ‘fría’).
  2. Incapacidad funcional (dificultad para movimientos habituales como sujetar objetos, limpiar un plato o atarse las agujetas).
  3. Rigidez de la articulación (sensación de que la mano está ‘agarrotada’).

    ¿A qué podría deberse el dolor en la mano?

    El dolor crónico de manos puede deberse a varias razones. Algunas de ellas son:

    1. La más frecuente es la causada por el llamado ‘estafilococo aureus’, la cual puede entrar al organismo mediante alguna herida o cortada. No atenderla puede ocasionar problemas de funcionalidad y limitaciones en el desempeño laboral, así como linfangitis (infamación de canales linfáticos) o septicemia (bacterias en la sangre). Es una enfermedad degenerativa que suele afectar la zona de mano y dedos, y que se caracteriza por dolor y rigidez. Incluso puede provocar deformaciones.
    2. Enfermedad de Dupuytren. Se trata de una contractura en la palma de la mano debido a una fibrosis (desarrollo excesivo de tejido).
    3. Es la inflamación, irritación o hinchazón de un tendón tras un movimiento repetido.
    4. Síndrome del túnel carpiano. Causa dolor, entumecimiento y cosquilleo, debido a que se afecta la zona por la que el nervio atraviesa la muñeca para llegar a la mano.

     ¿Qué hacer?

    -Con la debida precaución y sin lastimarte, se recomienda flexionar las muñecas, y cerrar y abrir las manos unas 20 veces, estirando bien los dedos. Algo que también puede servir es tocar el pulgar con cada dedo y repetir 10 veces.

    -Férulas. También llamadas ortesis, son dispositivos adaptados para restaurar la zona afectada, según sea el caso. Existen férulas pasivas (no articuladas, para mantener el área en reposo) y férulas dinámicas (articuladas, que asisten en determinados movimientos en músculos debilitados).

    -Compresas de frío y calor. Mientras el hielo puede ayudar a disminuir la inflamación y el dolor, lo caliente aumenta el flujo sanguíneo a los músculos. Una opción es la compresa de frío y calor Flexbone (de la marca Backbone), que puede meterse al horno de microondas o al congelador. Es ligera, flexible y su tamaño es funcional para otras zonas del cuerpo, como espalda, hombros, muslos, rodillas y tobillos.

    -Rehabilitación. Los expertos en salud ofrecen un tratamiento que puede ayudar a combatir el dolor crónico en las manos, con ejercicios y tratamiento específicos.


      Manos a la obra (y sin dolor crónico)

      Las manos desempeñan funciones muy importantes para la vida habitual. Protegerlas y velar por su bienestar depende de ti.

      Por supuesto, apóyate siempre en un especialista de la salud, para que pueda asesorarte sobre el dolor crónico en esta parte del cuerpo.

      Recuerda que la información es el mejor punto de partida para cuidar de tu salud y prevenir problemas futuros.

       

      Lara M. Castillo

      Editora, Redactora, Guionista y Periodista Digital enfocada en temas de Vida y Estilo, Tendencias, Inclusuión, Salud y Bienestar.