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¿Por qué tienes dolor crónico en el cuello y la nuca? 12 consejos fundamentales

Mientras lees este texto, pon atención a la postura de tu cuerpo. ¿Estás inclinado hacia la computadora o dispositivo electrónico? ¿Estás encorvado?

El cuello y la nuca son una parte esencial del cuerpo y, cuando hay dolor crónico en esa zona, hay que saber sus causas pero, sobre todo, su tratamiento.

Para empezar, es importante saber que el dolor de cuello y nuca son una queja frecuente y raramente serían señal de algo más severo. Sin embargo, cuando ese dolor es crónico, es importante saber qué hacer.

Síntomas del dolor crónico de cuello y nuca

Es un dolor que empeora al mantener la cabeza en una misma postura durante un largo tiempo, como al trabajar frente a la computadora.

  1. Rigidez o espasmos (contracciones) en los músculos.
  2. Menor capacidad para mover la cabeza.
  3. Dolor de cabeza.

¿A qué se debe el dolor crónico en esta área?

El dolor crónico en el cuello y la nuca puede ser el resultado de diversos factores:

-Mala postura al dormir o al trabajar (lo que provoca que los músculos puedan distenderse).
-Tensiones musculares (pueden ocurrir al permanecer encorvado por mucho tiempo usando una tablet o smartphone, al leer un libro en la cama, cargar objetos pesados sobre los hombros o incluso al apretar los dientes).
-Articulaciones desgastadas (debido a la edad o porque el cartílago se deteriora).
-Pinzamiento del nervio (las hernias de disco en las vértebras del cuello pueden presionar los nervios y generar dolor a lo largo de la médula espinal).
-Lesiones (alguna caída o accidente en auto puede provocar algo llamado hiperextensión cervical, que es cuando la cabeza se sacude hacia delante y atrás, y distiende los tejidos blandos del cuello).
-Enfermedades (artrosis, artritis reumatoide, meningitis o incluso cáncer).
-Actividades que impliquen levantar la cabeza o los brazos (y que pueden incluir una sensación de mareo).
-Estrés, ansiedad o depresión (lo que aumentaría la tensión en los músculos del cuello).
-Tabaquismo (este hábito puede afectar la columna cervical).

 

¿Qué se puede hacer para aliviar o evitar este dolor?

  1. Ejercicio. Hacer rutinas de estiramiento y fortalecimiento de brazos, hombros y cuello pueden ayudar a ir destensando las áreas afectadas y a ser más consciente de las buenas y malas posturas en la actividad diaria.
  2. Inmovilización a corto plazo. En algunos casos, un collarín puede eliminar la presión de las estructuras del cuello. Un experto en la salud puede asesorarte con eso.
  3. Terapia de frío y calor. El frío disminuye la inflamación y el dolor, mientras que el calor aumenta el flujo sanguíneo. Puedes probar con la compresa de frío y calor Flexbone, que puede colocarse tanto al horno de microondas como al congelador. Además de ligera, puede usarse en espalda, hombros, muslos, rodillas y tobillos.
  4. Electroestimulación Neural Transcutánea. También conocida como TENS, puede calmar el dolor crónico de forma natural, mediante impulsos eléctricos con mínimos efectos secundarios. Una alternativa es el electroestimulador muscular BackVolt
  5. Mejora tu postura: Ya sea de pie o sentado, que los hombros estén en línea recta con las caderas.
  6. Haz pausas más seguido: Durante un viaje largo o una extensa jornada de trabajo, levántate, camina y estira el cuello y los hombros.
  7. Reacomoda el mobiliario: Mueve tu escritorio, silla y computadora para que el monitor esté a la altura de los ojos, y apóyate en los descansabrazos de la silla.
  8. No sostengas el teléfono entre la oreja y el hombro: Puedes usar el altavoz o auriculares.
  9. Deja de fumar: Los beneficios lo valen.
  10. Evita llevar bolsas pesadas con tiras en el hombro: Así evitas que el peso tensione el cuello.
  11. Aprende a manejar el estrés: Mediante ejercicios de meditación y respiración, puedes sentirte más en sintonía para sobrellevar una pesada jornada.
  12. Duerme en una posición correcta: Cabeza y cuello deben alinearse con el cuerpo. Para ello, usa una almohada pequeña debajo del cuello e intenta dormir boca arriba con los muslos elevados sobre almohadas, para aplanar los músculos de la columna.

Tu cuerpo es tu responsabilidad. Por eso hay que cuidarlo y atenderlo si llega a presentar alguna molestia.

Los dolores crónicos en el cuello y la nuca pueden ser resultado de malas posturas en tus jornadas diarias de trabajo o al dormir. Sin embargo, y por fortuna, es algo que en muchos casos podría solucionarse al corregir ciertos hábitos.

Por supuesto, recuerda antes que todo asesorarte con un experto en la salud, como un médico o un fisioterapeuta, en todo lo relacionado con el bienestar de tu cuerpo.

Lara M. Castillo

Editora, Redactora, Guionista y Periodista Digital enfocada en temas de Vida y Estilo, Tendencias, Inclusuión, Salud y Bienestar.